lunes, 31 de marzo de 2014

Taller de Creatividad Roles y Dones / Maestría en Creatividad


Taller de Creatividad
Roles y Dones
Definir tus Roles, manifestar tus Dones

CHARLA LIBRE Y GRATUITA
11 de abril 18 HS / BARILOCHE
Gerardo Pereiro
Autor de La evolución es creatividad - Premio ensayo Kier

Lugar de la charla
Centro de Terapias naturales Almas de diamante, Güemes 780 (Barrio Belgrano) a mtrs de Av. De los Pioneros. S. C. de Bariloche

INFORMACIÓN
La teoría de Roles y Dones es un método gráfico - vivencial, para la decodificación de información personal, familiar, grupal y universal.
Propone dinámicas grupales e individuales, como técnica terapéutica de auto conciencia.
Es un método para la armonización individual, coordinación de grupos, y organización de comunidades.
Es el código de la palabra. Es un código de creación. El resultado de la convergencia de saberes ancestrales con el pensamiento cuántico.


Todo malestar y conflicto deviene del des-conocimiento del sentido, propósito y misión de la vida. Lo que se inicia en el desconocimiento de roles grupales y dones personales.


Imagen diseñada por Craig Alan

Somos la unión de muchas conciencias

Sistema de Roles en el círculo de Dones
La llave, tenía un sello labrado a mano que no significaba nada para nosotros. Hasta que encontramos el cofre con un sello idéntico.

La vida es como el juego del tesoro. El cofre debe ser hallado, y esto es posible recién cuando descubrimos que siempre estuvo frente a nosotros. Ese cofre se abrirá cuando encontremos la llave (clave) adecuada.

El código de la palabra
El sistema de Roles y Dones nos muestra que el cofre tiene más de una llave, son seis claves. Estas son seis palabras que aportan sentidos diversos, concretos, poéticos y mágicos. Cada uno de los sentidos nos da respectivamente, la claridad para la acción, la creatividad, y la comprensión.
Los sentidos nos guían hacia el propósito y develan, según aquello que estemos buscando, una vocación, un talento, o la misión personal.

El observador
El sentido depende de cada observador, no es determinista, el propósito se va descubriendo en la acción.
Los roles fijan nuestra posición o punto de vista en el aquí y ahora, desde allí vemos las opciones o las posibilidades sobre las que haremos elecciones.
Los dones son las potencialidades de la conciencia, si bien poseemos esos dones puede que los hayamos olvidado o no que no sepamos de ellos.

La metodología
En la práctica el sistema de Roles y Dones es un método gráfico-vivencial. Su geometría es la de un hexaedro dentro de otros. En cada cuerpo respectivamente se hallan, los Roles o acción, y los Dones o fuerzas.
Los Roles evocan personas o aspectos, los Dones fuerzas o potenciales. En la relación entre los Roles y los Dones se crean las posibilidades o realidades posibles.

El método gráfico
El método gráfico o abstracto es similar a una carta o mapa, es un código con factores que puede ser decodificado según claves o sentidos. El método gráfico permite un recorrido individual e introspectivo personal.
El gráfico o carta es una composición u organización que refleja qué factores del código están activos y cuáles no. Permitiendo su activación consciente.



El método grupal
El método grupal es un círculo de personas, una dinámica donde cada participante encarna un rol eventual o alternativo. Cada rol puesto en relación permite descubrir la fuerza o don de cada participante en la práctica.

Este sistema muestra una composición u organización que refleja un orden de grupo o conciencia colectiva.

El método gráfico es como un juego de mesa, el método grupal es como un juego escénico.

La causalidad o sincronicidad crean relaciones o situaciones que determinan un contexto o significación. Es que el código es un sistema de señales, que sólo puede ser decodificado de manera acertada por el propio observador, ya que es él quien aporta o conoce el sentido de las señales.


El secreto de la palabra
Cada una de las palabras devela un poder. No pueden ser reveladas a priori porque ese poder es íntimo y personal o de la propia conciencia, y depende de la propia comprensión. Las palabras también constituyen un orden colectivo que sólo puede ser conocido en grupo.

El juego, el relato, la obra.
El sistema de señales cierto es la vida misma, el código es apenas una abstracción o representación del sistema de la vida.  Un juego que evoca a la gran obra de arte. El relato es nuestra propia narración de lo vivido.

“El sistema de Roles en el círculo de Dones” es el resultado de la convergencia entre diversos saberes ancestrales y la actual percepción cuántica.
Hoy se constituye en una serie de prácticas comprobadas en una tarea personal y grupal que lleva más de 12 años.

Taller Creatividad Roles y Dones
Informes e inscripción gepereiro@yahoo.com.ar - Cel. 15 4 661343


Maestría en Creatividad
CHARLA PRESENTACIÓN
11 de abril 18 HS

BARILOCHE 2014



Creatividad y Percepción
Creatividad y Conciencia Espiritual
Creatividad Terapéutica y Pedagógica
Creatividad y Arte
Creatividad e Innovación

Talleres teórico - prácticos vivenciales

Destinado a docentes, facilitadores, terapeutas, artistas, profesionales, estudiantes y a toda persona que quiera adquirir una metodología para el desarrollo y la aplicación de la creatividad en su profesión o la vida diaria.

Los fundamentos, metodologías y dinámicas están basadas en saberes
ancestrales en convergencia con la percepción gestalt y cuántica.

Códigos
Concreto - Poético - Místico
La palabra y la imagen como dimensiones de conciencia y percepción creadora.

Dinámicas
Juego - Viaje - Arte

Juego: Experiencias lúdicas ancestrales, infantiles, matemáticas, artísticas
Viaje: Visualización, relato, meditación.
Arte: Geometría sagrada, gráficos, sinestesia o integración de
sentidos a través del arte.


PROGRAMA
Creatividad y Percepción
Gestalt-cuántica, otros modelos científicos.
Forma, energía, sentido.
Creatividad y Conciencia Espiritual
Pensamientos filosóficos-espirituales comparados.
Objeto-Observador-Campo de cognición
Origen – sentido > Propósito y Misión
Creatividad Terapéutica y Pedagógica
Inconsciente, consciente > Supra consciente
Conexión, activación > Transformación
Creatividad y Arte
Sinestesia, Lenguaje > simbología
Creatividad e Innovación
Objetivo-concepto (idea) > Materialización
Creatividad metodología y dinámicas
(Integración de todas las experiencias e información.)
Juego, relato > Arte

*La Maestría en Creatividad tiene el rango de “Formación” aunque por su
perfil artístico -espiritual se lo defina como Maestría.

¿Sabías que la Creatividad además de ser una cualidad personal, hoy en día es considerada una disciplina en sí misma, transversal a toda actividad, profesión y pensamiento?

¿Sabías que más allá de la definición que limitaba el concepto de creatividad sólo a actividades relacionadas con el arte o la comunicación, hoy en día la creatividad es estudiada como un aspecto determinante de la conciencia?

¿Sabías que la valoración actual de la creatividad está ligada con la sensibilidad espiritual y así se la difunde, sin prejuicios, también en ámbitos académicos de Europa y América latina?

¿Sabías que el paralelismo entre el proceso creativo-perceptual, con nuevas nociones de la física y la filosofía proponen una homologación entre disciplinas que suele denominarse pensamiento cuántico en referencia al pensamiento creativo-perceptivo?

¿Sabías que en campos relacionados con la neurociencia, la psicología, o la educación, la creatividad es considerada el aspecto complementario de todo proceso de asimilación del conocimiento?

¿Sabías que son muy pocos los profesionales y estudiosos que se dedican a investigar y difundir estos conocimientos y experiencias en la Argentina, y que en su mayoría son considerados pioneros en la materia participando activamente de manera conjunta con profesionales de institutos y universidades de Europa y América, donde ya existen una formación en creatividad y doctorados en creatividad?

Si lo sabes, si te interesa conocer más, si te parece posible, si te da curiosidad, en todos los casos es una oportunidad. Por muchos motivos el requerimiento de una formación en Creatividad tiene una primera manifestación espontánea también en Argentina.

El haber participado en esta tarea co-creativa con profesionales docentes, investigadores, terapeutas, y artistas, de varios países de Europa y América, intercambiando trabajos publicados, en talleres, foros y conferencias, nos permite trazar un perfil para una primera formación en creatividad.

Te invito a un primer acercamiento el viernes 11 de abril de 2014 a las 18 hs. En Bariloche, el que extenderemos próximamente a Buenos Aires y otras ciudades de la Argentina.
Para más información podés comunicarte por Face donde agregaremos información de manera periódica, escribir a mi casilla de e-mail: gepereiro@yahoo.com.ar, o consultar nuestro blog.

Te espero. Un saludo Cordial, un abrazo circular. Gerardo Pereiro

Autor de La evolución es creatividad
Docente de talleres para Formación en creatividad en la Fadu/UBA

Participante invitado del Foro y Congreso de Innovación y Creatividad 2010 – Facultad de Psicología de la Universidad de Barcelona. Entre otros eventos.

Próximamente agregaremos más información sobre este seminario.





sábado, 24 de agosto de 2013

Arte conciencia - Charla de Creatividad en Bariloche


Arte conciencia

El arte existe desde los orígenes de la humanidad. Es un medio natural de la conciencia para
auto-regularse. Es una manera de liberación del Ser individual.
Hay en ciernes una forma personal que no se aprende, se descubre. Responde al flujo de la
energía emocional, mental y espiritual personal. Liberar la forma libera al Ser.

Hoy sabemos que el proceso de conocer depende tanto de la atención (Receptividad) como de
la imaginación (Creatividad). Sin imaginación la información se olvida.

El arte es un nivel de conciencia. La información surge espontanea a través del arte.
No es necesario interpretarla, se libera por sí misma. Cuando esta información es negada o
reprimida en el inconsciente, se manifiesta por medio de sueños y síntomas o enfermedad.
La mayor consecuencias de la represión de la conciencia del arte es la pérdida de la libertad.

Al hacer consciente esta fuerza creadora el individuo se armoniza y crea. Hace arte conciencia.

Gerardo Pereiro
Premio ensayo Kier

Docente egresado UBA Egresado Escuela Nacional de Bellas Artes M. Belgrano IUNA
Conferencista Invitado del V congreso de Innovación y Creatividad
Facultad de Pedagogía Universidad de Barcelona

viernes, 10 de mayo de 2013

miércoles, 27 de febrero de 2013

Taller de Pintura en Bariloche

Taller de PINTURA & POÉTICA
De la IMAGEN

Creatividad, símbolos y arte

PROGRAMA

Poética de la imagen
Icono, signo, símbolo
Metáfora y metonimia
Síntesis y mensaje

Taller intensivo de sensibilización para la expresión y para hallar el lenguaje personal.

Basado en: Las teorías de los colores de Goethe, y Paul Klee.
La teoría de campo topológico de Kurt Lewin.
Del color y la forma de Vassily Kandinsky. 

Percepción sensible:
Visualización creativa
Contemplación y respiración
Principios básicos del arte Zen

Sinestesia: Integración 5 sentidos

Forma y energía: Gestalt y cuántica

Técnica: Composición y color
Creatividad: El lenguaje personal

Formas sagradas: Mística del color y de las formas.

Costo del taller: 200 $

Profesor Gerardo Pereiro
Egresado escuela Nacional de Bellas Artes y de la
Facultad de Arq. Diseño y Urb. de la Universidad de Buenos. Aires.
Autor de La evolución es Creatividad - Premio ensayo Kier
Representante argentino en el Forum de Innovación y
Creatividad 2010 - Universidad de Barcelona

Taller de Creatividad Visual  /  Informes: CEL. 15 4661343 - Fijo 4595689
gerardopereiro@gmail.com

miércoles, 19 de diciembre de 2012

21 12 12 El amanecer de la humanidad




El despertar de la humanidad
En el 6to capítulo del libro hablo de las señales, que en este principio de siglo nos dan indicio de un salto cuántico evolutivo de la humanidad en el presente, también me refiero al legado que a través del mito y el mensaje de los grandes maestros nos indican los caminos hacia la conciencia individual para materializar un cambio comunitario planetario.
En la primera parte del libro se explica que la evolución en esta nueva etapa de la conciencia consiste en un cambio de percepción, o para ser más certero, una ampliación de ella.
Cuando hablamos de percepción solemos pensar en los cinco sentidos, pero estos son apenas los canales para percibir en el plano de la materia o dimensión de lo concreto, lo que suele llamarse tercera dimensión. Pero la evolución ya no es biológica sino metabiológica o espiritual. Por eso no sólo necesitamos de una nueva percepción para evolucionar sino que la ampliación de la percepción es en sí misma esta etapa evolutiva. A la que podríamos llamarla etapa de conexión.
Se ha hablado mucho sobre la etapa previa a la conexión, es la etapa de activación, del ADN, es decir a nivel genético y también cerebral. Pero no es posible el cambio, la etapa de transformación, si éste no es acompañado por la decisión conciente de cada individuo. Es el ser individual el que conecta, aun teniendo el potencial (cableado) para conectar, que se ponga en funcionamiento depende de cada uno.
En esta etapa de la evolución activamos nuestros cuerpos: etérico, y mental, y simultáneamente conectamos con nuevos planos de realidad, o dimensiones de Conciencia. Estos planos ya han sido descritos con diferentes denominaciones y algunos matices particulares según el budismo, los vedas, el cristianismo, entre otros, así como por la metafísica y la física cuántica. Para resumir elegimos la versión más sencilla.

Las dimensiones y planos de la conciencia

Tercera dimensión o plano físico: es el plano conocido por todos cuya característica fundamental es la dualidad. Es la dimensión de la materia y del objeto, y en consecuencia del sujeto (aislado o separado).
La cuarta dimensión puede homologarse con el plano Astral: astral deriva de astro o planeta, comprende en sí mismo distintos planos, según el campo que observemos: el inconciente, los sueños, los viajes astrales, la imaginación, etc. Es el campo de la imagen y del concepto o de los símbolos.
La quinta dimensión es homologable al plano Causal: de la Causa, de los divino o supremo, de lo in-manifestado, es el plano de la idea, entendida ésta como ideal, vacío o espíritu creador.
En el amanecer de la humanidad, cada ser que evoluciona activa sus cuerpos, físico, mental, etérico y causal, para conectar con estas dimensiones de la conciencia. Ya estamos capacitados para hacerlo y lo hacemos desde hace mucho aunque por breves instantes.

La cuarta dimensión o astral, más allá de lo sueños, suele activarse en estados de presencia plena, cuando somos concientes de Estar. Es el “aquí y ahora”. La concentración. Lo que se experimenta es la plenitud del propio Ser.

La quinta dimensión o Causal, más allá del acto de meditar, suele activarse en estados de plena conexión e integración con el entorno o Todo, cuando somos concientes de Ser Uno. Lo que se experimenta es totalidad, la no-separatividad. Es el amor incondicional.



Si estos estados ya son conocidos cuál sería entonces el cambio.
Que el Ser permanezca en estado de concentración y meditativo no sólo cuando hace ejercicios de introspección sino de manera permanente y sin esfuerzo, como un estado permanente de Conciencia. Pero además, y esto es lo más importante, que desde este estado de conciencia perciba la realidad.
Las consecuencias inmediatas son el no juicio, es decir dejar de percibir desde la dualidad, la que diferencia entre bueno y malo, entre figura y fondo. Así se supera la gestalt o la forma percibida o “percepto” hacia el campo indiferenciado. Donde lo cognoscible y el conocedor son lo Mismo. Es lo que suele denominarse percepción circular o fractal. La realidad ya no es más que la suma de las partes. Ahora en la parte está el todo. La parte es el Ser integrado. Pero lo más relevante es que cuando esa nueva percepción es de manera consciente, cambia aquello que se percibe. Entonces en su estado sutil ya no se perciben formas separadas, ilusiones, sino un campo de cognición del que se es parte y Todo a la vez. En términos poéticos se espiritualiza la materia. En términos místicos se crea en sincronía, alineación con el Creador. Se “dedica” de manera espontánea cada acto, cada pensamiento al sentido supremo. Al dejar de percibirse como diferenciado, en el sentido de separado de la creación, el individuo no piensa desde el ego. Por lo que ya no es determinante “vencer” o reprimir al ego, sino activar al ser indiferenciado u holos, el Yo soy.

Cuando el Ser individual integra la percepción no-dual deja de ver formas separadas o delimitadas, con fronteras o límites. Entonces, por natural consecuencia ve totalidades dinámicas, es decir campos de energía y conocimiento. La sensación física es que se eleva, levita. Aun en esta etapa su cuerpo no se desmaterializa pero sí su percepción y su Conciencia. Como el cuerpo físico depende de “las fuerzas formativas” de la conciencia, cada vez más su cuerpo se hace más sutil y etéreo.

El campo pleno indiferenciado se expresa como 6ta y 7ma dimensión y las subsiguientes, son planos de la maestría, del conocimiento de la Verdad y la Belleza como absolutos. Etapas posteriores pero simultáneas, ya que no es lineal, ni temporal.

Se accede a las dimensiones en meditación, se afirman con la palabra y el pensamiento: La 3ra dimensión se reconoce también como pensamiento concreto, su lenguaje es el referencial, explícito y lineal.
La cuarta dimensión se reconoce como pensamiento simbólico, alegórico y poético. Es implícito o multi-dimensional, circular o fractal.
La quinta dimensión se reconoce como pensamiento abstracto, místico. Es sin formas, sin palabras, es sutil, es vibracional o en silencio, como la telepatía.

La humanidad es en su origen esta nueva Conciencia, pero habría una condición para dominarla, debía activarse por decisión propia y consciente de manera individual. En libre albedrío, no podría imponerse por la fuerza. Esto significó un largo camino, según los tiempos y distancias de la tercera dimensión. Pero en el fin de los tiempos descubrimos que fueron apenas milésimas de segundos de un profundo sueño, que aunque pareció cierto fue mera ilusión. Este es el despertar de la humanidad.

Estamos en el amanecer. Que así sea. Gerardo Pereiro

Para leer en 6to capítulo del libro La evolución es creatividad, abrir entrada titulada 2012.

Abrazo circular
Porque cuando se abraza en círculo se abraza a todo el Ser, a su totalidad, sin objeciones, de manera incondicional.
Gerardo Pereiro


jueves, 6 de diciembre de 2012




“El amanecer de la humanidad” en su primer destello, el 21 del 12 de 2012, a la par del entusiasmo despierta incertidumbre y temor por desconocimiento o interpretación errónea, por estos motivos quiero compartir el 6to capitulo de La evolución es creatividad. Considerándolo, con la subjetividad que me cabe por haberlo escrito, esclarecedor y en consecuencia tranquilizador, con una visión paradójicamente “concreta” ante este salto trascendental para la Conciencia.

Autorizo por este medio a publicar total o parcialmente el siguiente texto, siempre que no sea con fines lucrativos, porque en definitiva aun siendo el autor, no son mis palabras, sino ideas de la Conciencia las que en él se presentan, con la fidelidad que mi mente ha permitido.
Algunos de sus fragmentos fueron escritos en 2002 aunque el libro se completó en 2005 con un anexo en 2006. Año en que fue premiado, para publicarse en abril de 2007.
Dicho texto fue el que le dio origen al ensayo, por lo que creo que es además el que resume el propósito de todo el libro.

Son 15 páginas que para “los tiempos que corren” pueden resultar demasiadas, por lo que me permito sugerirle la lectura de al menos una carilla por día, en plan de reflexión mientras se acerca esta esperada fecha. Un abrazo circular. Gerardo Pereiro


LA EVOLUCIÓN ES CREATIVIDAD
El pensamiento Circular – Gerardo Pereiro
Editorial Kier – 2007 – Buenos Aires

Sexta Parte
La evolución en comunidad
Hemos hablado de evolucionar a partir de la capacidad personal
de cambiar nuestras vidas: un encuadre individual de la
evolución. Aunque este encuadre lleva implícito un cambio social,
dedicaremos esta última parte de la exposición a imaginar la
evolución en comunidad como una posibilidad sincronizada de
la humanidad.

La transición: de los opuestos a la síntesis
Un cambio de paradigma –o, en este caso, la integración de
los paradigmas “anteriores” al pensamiento circular– impone un
período de transición, de oscilación entre lo “declinante” o menguante
y las nuevas estructuras. Las palabras van entre comillas
por lo relativo en términos de tiempo.
Para llegar a la síntesis, a la esencia, al núcleo que condensa
al todo, debemos comenzar por reconocer las analogías y opciones
complementarias entre paradigmas distintos, el oriental y el
occidental, sus filosofías o sus medicinas, por ejemplo; y entre los
propios conceptos occidentales: derecha e izquierda, materia y
energía, natural y artificial, intuición y razón. Debemos actualizar
la historia en el presente, en la atemporalidad.

204 LA EVOLUCIÓN ES CREATIVIDAD
La polaridad ya no es oposición sino complemento de opuestos.
En este estadio de evolución social el salto cuántico es integración.
Para ello se debe percibir, aceptar que en la parte está el
todo, que cada punto de vista debe ser integrado, esto es,
consensuado, asimilado como paso previo a la transformación.
Lo que se niegue o reprima no se transformará. Lo que no se
complemente con su opuesto no se integrará y no evolucionará.
De las relaciones circulares que fuimos describiendo se puede
deducir que creemos en la posibilidad de un salto evolutivo de
la humanidad. Según la percepción circular, hay señales que complementan
la desesperanza y el escepticismo que caracterizan el
inicio del nuevo milenio.

6ª PARTE - LA EVOLUCIÓN EN COMUNIDAD 205

Cuáles son las señales
y qué sentido tienen.

El sentido de las señales

El hecho de que las señales transcurran en un plano material
(medio) permite que se integren colectivamente a la conciencia
de la humanidad. Ya hay un saber popular, hay coincidencias que
por sus consecuencias y sincronización no son una casualidad.
Todo parece demasiado ajustado, demasiado perfecto para ser una
mera coincidencia, y a la vez tan significativo que puede cambiar
el rumbo de una historia personal o mundial.
En un mundo donde hace falta ver para creer, no alcanzan
los sueños, tan inmateriales, para creer, aunque un sueño es también
parte de la realidad posible. Lo in-manifestado no sólo debe
manifestarse energéticamente: debe materializarse. La masividad
de las señales se convierte en un fenómeno colectivo.
Las señales ocurren dentro de un sistema dinámico. Son parte
del mundo pragmático. Su sentido es conectar el mundo material
(ilusorio) con el mundo in-manifestado (lo no visible), pero sin
alejarse de las formas, como signos de este mundo material. Las
señales pueden aparecer en los sueños o en la meditación, aunque
en este contexto hablamos de mensajes; el sueño es un mensaje
en su totalidad, mientras que las señales son indicios que
intentan conducirnos al mensaje.
El mensaje es estrictamente material y es esa materialización
la que lo hace parecer fantástico. ¿Cómo algo con la densidad de
lo material puede tener la apariencia de magia o de azar, de pura
coincidencia o casualidad? Es o parece demasiado fantástico para
ser real y, a la vez, tan real que parece fantástico.
Las señales se producen en la materialidad, por la necesidad
de traer lo in-manifestado a este plano, como confrontación y prueba
de la existencia de otros planos y dimensiones. En los sueños
casi no se produce esa confrontación entre el plano material y el
energético, ambos están fundidos.
En las señales la materia se presta para actuar el mensaje de la
pura energía, del espíritu, y es esto las que hace parecer irreales.
A diferencia de los sueños, la función de la señal es social,
porque debe operar sobre la conciencia colectiva ampliando la
percepción y la conciencia que brega por emerger y expandirse.
La señal es indicio de un proceso de transformación en el
plan de evolución espiritual o metabiológica, término –este último–
acuñado por Jonas Salk, que significa ‘más allá de lo biológico’.
Las señales operan en lo colectivo para una “ascensión”
grupal.
La ascensión necesita de la masa de personas entendida como
red para sumar un quantum, un potencial. Hay información que
se expande a toda la conciencia universal automáticamente cuando
una cantidad determinada de conciencias individuales aprende
ese quantum informativo. Por ello la evolución individual es
simplemente un eslabón más para completar la evolución colectiva.
Según todas las culturas antiguas cronológicamente la humanidad
está en vísperas de abrir un portal, de producir un salto
cuántico que permitiría esa ascensión; las señales individuales y
grupales son los indicios y son fractales o quanta proporcionales
de ese quantum mayor. Una predicción es la lectura de una secuencia
sincrónica: hay patrones que nos permiten prever los cambios
aunque éstos se produzcan espontáneamente. Un salto cuántico
es imprevisible, aunque las señales sí permiten predecir un
cambio.

Las señales en sistema
Una señal suele reafirmarse con otras señales; rara vez una
señal aparece aislada. Como todo hecho sincrónico, es un proceso;
por ello el método para distinguir una señal de lo que no lo es
debería ser relacional: armar una configuración o mapa de señales.
Un buen ejercicio para comprobarlo puede ser armar un mapa
basado en un hecho ya ocurrido.
El universo tiene conciencia, información, y nos permite
decodificar esa información si estamos atentos a las señales; la
vibración de nuestros pensamientos atrae señales afines, nos suministra
la información que necesitamos en este momento en particular,
para la que estamos abiertos.
Todo organismo tiene su sistema de señales: así como una
planta o un animal captan las señales necesarias para su supervivencia,
igualmente ocurre con el ser humano. Nuestro organismo
es sincrónico, reacciona y responde a las señales.

Una señal es un síntoma
Como en nuestro organismo físico, tenemos un cuerpo mental
y espiritual; este cuerpo está integrado a un cuerpo mayor o conciencia
superior. Las señales que recibimos son síntomas de cómo
percibimos el mundo. Las señales son la respuesta refleja de las
intenciones que la humanidad está lanzando al mundo. La ley de
Murphy es la clara expresión de que una percepción pesimista del
mundo hace que el resultado siempre sea el menos favorable posible.
Sería un buen ejercicio desafiar a la ley que dice que la tostada
con manteca siempre caerá al piso del lado de la manteca.
También la solución repetida de una situación es un síntoma.
Sobre ambos tenemos control. Así como operamos sobre el
cuerpo físico y energético-mental, también lo hacemos sobre
el cuerpo físico-energético universal. Cuando creo una intención,
se produce una réplica producto de la condición simétrica del
universo. No es mala suerte: es una intención contradictoria inconsciente
la que está creando la realidad.
Si un paradigma circular de nuestro mundo refleja nuestras vidas,
un paradigma circular de nuestras vidas refleja nuestro mundo.
La suma de pensamientos de la clase de los de la ley de Murphy
crea un mundo accidentado y con mala espina. Estamos eligiendo
entre muchas posibilidades las peores. ¿Cuántas veces buscamos
un objeto y no aparece, hasta que volvemos a mirar en aquel lugar
donde estamos seguros de haber buscado ya, sin encontrarlo, y
por fin lo vemos, tan visible, como burlándose de nosotros? ¿Fue
un duende juguetón el que lo escondió o fue nuestro espectro de
posibilidades el que no incluyó una de ellas? Elegimos una posibilidad
donde el objeto no estaba y luego otra en la que sí estaba.
Lo que ocurre en el plano material es una ilusión, es la manifestación
de una idea o intención, cuando nuestra intención; cree en la
posibilidad, la hace real.
¿Qué mundo creemos posible para la humanidad?, ¿el que
trasciende lo material y se conecta con la idea o el que sólo cree en
lo que ve? Relajémonos, busquemos de nuevo y el objeto de nuestro
deseo aparecerá.
Para la percepción cronológica del mundo, éste es un momento
de crisis del sistema. Esto produce desesperanza. Las ideas
se aceleran y las intenciones se potencian. La pregunta pertinente
sería: ¿El universo responde a nuestros pedidos?; y, si lo hace, ¿cómo
responde y cuál es el contenido de esas respuestas?
El campo unificado tiene conciencia y esa conciencia
interactúa con nosotros. Esta respuesta, una vez más, cierra el
círculo, el par dialéctico hombre-tierra, hombre-universo u hombre-
Dios. Se manifiesta desde señales fácticas o materiales, y simbólicas;
en el caso de la naturaleza, un tsunami podría ser una
de ellas. La conciencia, como ya dijimos, conecta el plano de la
posibilidad o de lo inmanifestado con el plano de las ideas, materializando
esas ideas con un código de señales, del mismo modo
como en la época de los profetas estas señales eran recibidas o
canalizadas.

6ª PARTE - LA EVOLUCIÓN EN COMUNIDAD 209

El universo es una red, su forma es circular: una red integrada
de ideas e intenciones que, al sincronizarse, producen mensajes
que nos permiten percibir la totalidad del universo, también
en tiempo futuro o, mejor dicho, sobre lo que solemos llamar
futuro. El universo es presente eterno y toda información está disponible
y latente. Las señales son las manifestaciones de esa red
de información.

El mito y la intención
El mito es un mensaje o conjunto de señales construidas
colectivamente, materializado o que puede materializarse. Representa
una intención colectiva. El límite entre un hecho histórico
comprobado y el mito está dado por que éste sea o no creíble.
El lenguaje expresa la intención por medios simbólicos, con
un enunciado poético, mientras que los hechos históricos suelen
leerse como señales temporales o como sucesos muertos. El
mito es atemporal, por encarnar un mensaje para la humanidad;
es una visión sagrada de la historia, donde todo tiene un porqué,
un sentido.
El pensamiento circular permite recuperar el pasado como
fuente de inspiración para hoy y el futuro. En el círculo el presente
convive con el pasado y con el futuro.
Así, la evolución espiritual está oculta en los mitos y codificada
en el ADN histórico, en el inconsciente colectivo, a través de
un círculo que representa los ciclos históricos, pero, además, la
simultaneidad y el no tiempo. En esa visión de la totalidad, aparece
la integración en el “aquí y ahora” del quantum espiritual de las
culturas ancestrales.

210 LA EVOLUCIÓN ES CREATIVIDAD

El salto evolutivo
Hoy creemos en la posibilidad de una evolución espiritual
individual y planetaria. Por el simple hecho de creer, estamos creando
esa posibilidad. La humanidad se encuentra entonces en una
instancia de cambio primordial, mutando de la dimensión biológica
a la metabiológica o espiritual. El cambio operado durante
toda su evolución histórica o escrita ha sido fundamentalmente
material, y su cultura, al igual que su estructura social, fue el contexto
formal y simbólico de esa transformación material.
Si bien en la antigüedad hubo muchas manifestaciones trascendentales
de la evolución metabiológica o espiritual, sus testimonios
se convirtieron en mitología literaria y, aunque funcionan
como referencia a la utopía de la humanidad evolucionada, no le
sirven al positivismo como “prueba científica” del potencial evolutivo
humano.
Según muchas culturas ancestrales, la humanidad se encontraría
hoy en los umbrales de un cambio evolutivo que trasciende
el plano social y racional; se prepara para pasar a una nueva dimensión:
es el fin del mundo que conocemos.
Lo que hoy explica la física cuántica o la teoría de la evolución
metabiológica tiene sus antecedentes históricos y es el legado
de las culturas ancestrales.
Su resurgimiento es señal de la tendencia hacia la nueva evolución.
Precisamente cuando las instituciones religiosas y sus dogmas
están en crisis, las ideas espirituales que les dieron origen
resurgen con gran fuerza.
Si bien la cultura racional preservó el legado de los grandes
maestros y avatares orientales –Buda, Krishna, Jesús– e integró la
idea de iluminación en el credo o la religión, el racionalismo sólo
les concedió el beneficio de la duda, esperando la “prueba” de la
existencia del alma, y simultáneamente aprovechó a la religión, y
en especial al dogma, como valor moral para estructurar los límites
sociales, desde los conceptos de pecado y de temor a Dios. La
aceptación parcial del concepto de inconsciente y de inconsciente
colectivo, como tolerancia a la falta de pruebas, logró atenuar el
tamaño del desconocimiento.
La falta de testimonios vivos y la desaparición de la mayor
parte de los contenidos culturales de mitos como los de los atlantes,
egipcios y mayas, entre otros, hicieron de esos mitos sólo literatura,
descuidándose su valor real. Siendo el mito, en verdad, inconsciente
colectivo y no literatura –desde el punto de vista de la
novela o de la pura ficción– es tan real como los sueños y las
fantasías, y es el referente no racional de lo que puede ser: la utopía.
El pensamiento mágico no tiene límites, entendidos como
factores limitantes de la percepción racional; es el código de la
intuición y el arte de la creación pura. En términos cuánticos, es
tendencia y posibilidad.
Hoy los atlantes, egipcios y mayas son mitos, pero son reales.
Y, si son reales esos mitos, es real su paradigma evolutivo
colectivo, que, aun desaparecido en el tiempo lineal, existió y existe
en el tiempo simultáneo o circular del universo. Es este paradigma
al que llamamos de evolución metabiológica o de evolución más
allá de lo biológico. Se trata de esa misma evolución que, aunque
individual, Buda, Krishna o Jesús muestran y de la que queda
amplio testimonio de fe. En definitiva, todos ellos profetizan el fin
de los tiempos o la ascensión de nuestro planeta a una dimensión
más sutil. Pero ¿qué significa eso y cómo entenderlo, si es que
algo debe entenderse en términos racionales?
A primera vista, se puede entender racionalmente la idea de
cambio de conciencia, pero ¿qué significa realmente? Y, lo que es
aún más abstracto, ¿qué significa un cambio dimensional de nuestro
planeta y de la humanidad?

212 LA EVOLUCIÓN ES CREATIVIDAD

El cambio: una posibilidad
o varias posibilidades
Ese cambio puede plantearse como el paso de la evolución
biológica y material a una evolución metabiológica o espiritual, aunque
es, en verdad, la integración de los dos niveles dimensionales
(el plano metabiológico se manifiesta en el plano material), pues
ambos ya existen y siempre existieron.
Más allá de las pruebas científicas de cambios en el desarrollo
del ADN (por ejemplo, el aumento de pares de cromosomas
en los humanos recién nacidos, niños índigo y cristal), el cambio
fundamental de esta evolución metabiológica es el espiritual.
Los maestros espirituales activaron en nuestra conciencia la
posibilidad de la evolución metabiológica. Luego de milenios de
confundirse el contenido con las formas religiosas, el testimonio
verdadero, la esencia, logró la síntesis que la separa de la confusión
y el fraude materialista racional. Esta síntesis es la suma holística
de todas las creencias de fe orientales y occidentales.
La manera de lograr la evolución metabiológica siempre estuvo
y está en el mensaje de los guías y maestros, como también
en la experiencia de las culturas ancestrales.
En su momento nos hablan de alcanzar la evolución individual,
y esto no es otra cosa que la esencia de la evolución. Si “soy
uno en la totalidad” la evolución es individual y universal a la vez;
parte de uno mismo para transformar al todo. Pero esta idea, en el
marco de un hombre biológico y material, fue mal interpretada en
el sentido de revolución social materialista. “Mi reino no es de
este mundo” se refiere a esta confusión.
Las culturas ancestrales dan testimonio de una conciencia
evolutiva colectiva. Ascender con el planeta, poder pasar a una
dimensión más sutil, significa acceder a una conciencia más sutil.
Si el planeta se destruye, yo también me destruyo. Si yo le hago
daño al otro, me hago daño. Tomada por la doctrina religiosa, esta
idea suele convertirse en un precepto moral y moralista; altruismo,
solidaridad, compasión se convierten en preceptos materialistas
y en parámetros de intercambio material. Por el contrario,
desde un punto de vista metabiológico son parte de un intercambio
de energía, son condicionantes para el fluir de la energía positiva
que permite el desarrollo de la iluminación. Así como existe
una atmósfera creada por el oxígeno de las plantas, existe una
noosfera (esfera de las ideas) creada por el inconsciente colectivo,
que no es otra cosa que el reservorio de las ideas, entendidas como
intenciones, que como síntesis serán en buena parte espíritu o
energía universal.
Los malos pensamientos, las ideas destructivas crean un campo
energético latente, que necesita desbordar, colapsar, para equilibrarse,
transformándose en explosiones de destrucción. Las ideas
productivas, por el contrario, propician una sensibilización y la
creación de un campo sutil que permite la ascensión.
Hoy la conciencia es plena, y esto es parte manifiesta de la
evolución espiritual. El individuo hoy percibe la mentira y el engaño,
aunque no sepa aún cómo responder y hasta continúe negándolo.
Esta percepción, que no es otra cosa que el desarrollo de
la intuición, es una capacidad telepática reciente en nuestro presente
planetario, pero ya era un atributo de culturas primitivas o
ancestrales.
La intuición pura nos permite acceder a información por
otros canales y nos desestructura al ponernos cara a cara con la
conciencia universal, aunque reconociéndonos sin respuestas racionales
adecuadas y muy desvalidos.
La respuesta automática es desoír la intuición y seguir la convención.
Pero ¿hasta cuándo puede la humanidad desoír su conciencia?
El temor a una reacción violenta, primitiva o poco civilizada
hace pensar que las viejas respuestas sirven para las nuevas
preguntas. Ya no se trata, como tampoco se trataba hace dos mil
años, de una revolución social en términos políticos y materiales.
Se trata de una revolución de conciencias.

214 LA EVOLUCIÓN ES CREATIVIDAD
El individuo puede evolucionar individualmente, pero necesita
que el universo evolucione, porque el universo es parte del
propio ser. Aquel que no forma parte de la evolución metabiológica
sigue nutriendo en el plano de las ideas la noosfera negativa y esto
es karma planetario y universal.
Quien no trabaja para su evolución de conciencia,
está retrasando la evolución del planeta.
Como enseñaron los grandes maestros, la evolución es y será
individual, pero el planeta debe evolucionar para que el universo
también evolucione y ése es el mensaje de los maestros. El universo
está en permanente e infinita evolución y el planeta es parte de
ella. Podría decirse que se trata de un gran ecosistema universal.
¿Qué expectativa debemos tener a corto plazo, entonces, en
cuanto a la evolución del planeta? El hombre debe entender que
la evolución biológica se acelera, pero en función de armonizarse
con la verdadera evolución, que es la metabiológica o espiritual, y
que ésta significa un ascenso a un plano más sutil, que es el plano
de la conciencia no racional.
También debe saber que, si la masa no se convierte en masa
crítica, se retrasa la evolución del planeta y, por ende, la evolución
universal.
La energía del bien, en consecuencia, deberá ponerse en corregir,
en lugar de operar en la evolución. El hombre debe entender
que aquel que retrasa su evolución retrasa la evolución universal.
En términos racionales morales, pero fundamentalmente en
términos de autodestrucción, aquel que no evoluciona destruye.
Se debe comprender el egoísmo no como pecado, sino como autodestrucción.
Aquel que desoye la voz de su intuición, aquel que desatiende
su propia evolución, está condenando la evolución del planeta.

6ª PARTE - LA EVOLUCIÓN EN COMUNIDAD 215
¿Qué significa desoír la intuición? Es no hacer caso a la voz
interna que a diario se pregunta ¿Cuál es el sentido de vivir como se
vive? Es la voz que pone en duda los valores o la escala de valores
aprendida.
Desoír la intuición es no escuchar las propias utopías. Por
temor a perder lo que se tiene, se pierde la vida, y no se trata sólo
de la vida biológica, sino de la vida como vehículo de ascensión y
evolución. Uno mismo se condena, pero además condena a la
humanidad.
Ser santo o solidario, en términos materiales, no alcanza,
si simultáneamente uno es avaro en el plano sutil, si no cree en
la evolución de los demás, si sólo da cosas, si no ayuda al otro a
evolucionar, si pierde de vista que la evolución del otro es su propia
evolución.
¿Tengo derecho a exigir entonces la evolución del otro? No.
Pero sí debo propiciar su evolución, por mí y por él.
¿Debo darle señales? Debo mostrarle mis señales, mi evolución.
La evolución no puede forzarse: fluye, necesita su tiempo, y
no en términos cronológicos, ya que se evoluciona simultáneamente
y sincrónicamente; pero puede acompañarse encauzando
la energía. La energía fluye condicionada por la intención. La intención
pertenece al plano de las ideas, la idea es energía y tiene
los atributos no materiales de moverse sin obedecer las leyes de la
materia: simultaneidad, anacronismo, capacidad de alterar espacio
y tiempo.
La evolución biológica ligada a lo material está asociada a la
idea de ego. La construcción del yo es una etapa de la evolución
psíquica, pero no la última etapa de evolución: es necesario trascenderla
para ingresar a la evolución metabiológica.
Debo reemplazar el ego por el holos, entendido como ‘todo’;
debo reemplazar la idea o imagen artificial, para reconocerme un
ser único, un ser único per se, como parte de un todo. Los mayas
dicen In lake’ch, ‘Yo soy otro tú’, expresando así que cada individuo
es único y merece valoración, pero que cada individuo es a la
vez una parte mía.
Aquel que se evade, inclusive trabajando o produciendo beneficios
materiales, muchas veces se está privando de su propia
evolución y, como consecuencia, priva a su entorno de ese caudal
evolutivo. La idea de productividad, eficiencia, rendimiento, asociada
en especial al aprovechamiento del tiempo, está reñida con
leyes universales básicas, como la de los ciclos naturales (día y
noche, por ejemplo) o la de abundancia. La propia naturaleza no
consume más de lo que necesita para vivir en plenitud, y provee
en abundancia, mientras que las reglas de la producción se basan
en la insatisfacción, tanto de los que pueden consumir como de
los marginados, no dando lugar a los que intentan no seguir las
reglas impuestas por el sistema.

Si creemos, podemos crear un mundo nuevo
La naturaleza provee y con abundancia; la Providencia, el
Paraíso son una percepción; una idea, una intención; no una utopía
o fantasía, sino un sueño realizable. Si somos lo que percibimos,
la idea, el mundo también lo es.
Proponerse concretar ese sueño es una forma de iniciar el
camino de la evolución espiritual. ¿Por qué este sueño puede fluir
espontáneamente? Porque es primordialmente armónico con el
universo. La única obstrucción es la limitada razón.
La evolución metabiológica es un nuevo paradigma que inevitablemente
pone en crisis todos los sistemas basados en el poder,
pero no desde un punto de vista ideológico –porque en la
conciencia no hay ideología, sino verdad– ni tampoco desde un
concepto absolutista o fundamentalista –ya que no se impone–,
sino que fluye naturalmente porque es información y energía, es
fe. Así es como evoluciona el universo.

La mente racional es parte del proceso de evolución. Es dialéctica
y dual, pero esta dualidad también es una etapa en la evolución.
El hombre ingresa en una nueva etapa evolutiva, donde la
dualidad está en función del equilibrio de fuerzas para armonizar
y no para contraponer o enfrentar.
Ese equilibrio se logra cuando la razón o energía del “hemisferio
izquierdo” se integra con su energía equivalente, la intuición
y la sensibilidad del “hemisferio derecho”. También cuando todos
los chakras se potencian por igual y no se limita a los chakras
inferiores.
Se ponen así en crisis todas las formas de masificación, no
desde un punto de vista ideológico, sino natural. Por eso las profecías
nos hablan de algo que se asemeja más al caos que al Paraíso,
pero de nuevo esta sensación es construida por el miedo, por
el apego, el temor a perder lo conocido.

La herencia histórica
¿Nos deja la historia algún legado para aprender y continuar
(reiniciar) la evolución humana? Si despejamos el presente material
y el devenir de los acontecimientos históricos que produjeron
ese presente mundial –conquistas, guerras, ascensos y caídas de
sistemas económicos y políticos–, ¿qué nos queda como quantum?
Además de las pruebas del fracaso histórico, la historia nos
deja como legado cuantitativo alternativas tanto para el planeta y
la humanidad como para el espíritu. Es el legado de las culturas
ancestrales de Oriente, por un lado, y de la Mesopotamia y
Amerindia, por otro. Cada una tiene un valor diferencial y son
complementarias entre sí.
La sabiduría oriental persistió a pesar de la supremacía del
desarrollo industrial y tecnológico, perfilándose como el conocimiento
de alternativa a ese desarrollo, pero en especial como la
posibilidad de ver al mundo desde un punto de vista muy distinto.
El sistema, el mercado, la ideología, la ignorancia no pudieron
con un quantum de energía tan potente como subestimado. No
pudieron conquistarlo porque no había nada que conquistar materialmente
y porque no hubo oposición masiva, ya que la propia
concepción espiritual no se opone. Y la sabiduría incluye la aceptación
de lo inevitable, como el exterminio.
Esa “filosofía” y sus saberes están intactos y disponibles,
continuando el camino sanador de la humanidad. Pero, es verdad,
antes está el desbordamiento potencial de Occidente y del
Oriente industrial: una humanidad desacralizada y vaciada culturalmente,
inmersa en un miedo paralizante, que no imagina
una alternativa al desastre. Es aquí donde aparece la segunda
parte del quantum legado por la humanidad: el de las grandes
culturas mesopotámicas y amerindias. Ese aporte es la espiritualidad
en comunidad. El estadio de transición a la iluminación individual
es la ascensión común o en comunidad, que no es otra cosa
que la conciencia colectiva, la que salva al planeta como organismo
vivo y le permite evolucionar junto con la humanidad. Esta
ascensión en comunidad consiste en alinear la propia evolución
espiritual a una organización social que la propicie y estimule,
pero no por reglas impuestas dogmáticamente, sino como producto
de una comprensión del todo universal.
En cambio, para una sociedad desacralizada, el camino espiritual
no es a priori comprensible, más allá de la práctica por costumbre,
por miedo e ignorancia, o por asociación con lo irracional
y lo mágico. El modelo social deberá ser, entonces, comprensible,
contenedor y encauzador de energía. El modelo oriental
aportará espiritualidad; el mesopotámico y amerindio, además,
una organización social. La humanidad y la conciencia colectiva
supieron preservar el anticuerpo a la enfermedad y ese anticuerpo
tiene como conductores a los que creen en la alternativa.
Cuando surge el dilema filosófico entre la iluminación individual
y la planetaria, se parte de supuestos que no tienen que ver
con la evolución espiritual, la que no tiene dilemas. Ambas alternativas
son información que, no en vano, logró eludir durante
milenios el exterminio cultural. No es casual, es sincronía pura
que la humanidad vivencie colectivamente hoy mensajes que durante
milenios fueron negados o desvalorizados.

La comunidad es un círculo donde cada parte es el todo.

Intenciones en comunidad
Hemos descrito cómo funciona la intención más que nada
en lo particular o individual. Pero ¿qué pasa en ámbitos sociales?
La sinergia es una cualidad de la creatividad. Cuando en un
proyecto común no se percibe esta fuerza sincronizada, el resultado
puede ser limitado. No hay una verdad común, una auténtica
intención común; no se completa el círculo. Por ello es necesario
vibrar en común y elegir las personas según esa vibración.
Partimos del presupuesto de que la intención individual
modifica lo grupal y de que la suma por afinidad de vibraciones
produce la sinergia para los resultados. Pero es claro que este proceso
sincronizado deviene de una experiencia tanto interna como
externa y que, mientras cambiamos la realidad, el mundo está en
transición. Podemos, pues, poner intenciones comunes o afines
en ámbitos como la educación, organizaciones comunitarias, administrativas
o empresariales y en la propia familia como núcleo.
Y es aquí donde surge la importancia del lenguaje, ya que no todos
los grupos son receptivos a estas formas de percepción que
integran la conciencia superior. La intención puede hacer más
hincapié, entonces, en su polo formal o del lenguaje. Como dijimos,
el lenguaje expresa y articula una intención; lo pensamos
aun por sobre la conciencia. Qué dimensión tiene el lenguaje determina
qué calidad de intenciones tienen los que lo usan. En una
etapa de transición como la actual el objetivo de recuperar con el
lenguaje la fuerza de las ideas, y la intención es importante aunque
no se produzca aún la apertura a la percepción superior necesaria
para llegar a la síntesis. En una etapa posterior de este proceso
de síntesis, veremos que la intención trasciende al lenguaje.
Cuando la intención es clara, se produce la receptividad del grupo,
se abre el interés y se responde creativamente, completando el
círculo de la creatividad.

La fórmula es espíritu en comunidad
La organización debe partir de comprender el todo, y eso
incluye el tiempo que nos toca vivir. De nada serviría imitar o
copiar literalmente a antiguas culturas ni desacreditar todo lo contemporáneo,
el arte, la medicina o la tecnología. Es aquí y ahora.
No es copiar, sino tomar la esencia. Armonizar con el medio ambiente
es no querer dominarlo, sino integrarse a él. Reconocer en
el otro a un igual es determinante del sistema de organización
social que desecha la idea de poder y mantiene la de autoridad
basada en el saber y en la evolución.
Debemos reconocer que la evolución en este plano es parcial,
sólo parte manifiesta de lo inmanifestado: divinidad, energía
cuántica, etcétera.
La comunidad es una idea que existe en la naturaleza y en
todo el universo, en todas las dimensiones. No tiene que ver con
la cantidad de miembros ni con un asentamiento en común. Sí
se trata de un sistema dinámico de relaciones o vínculos. Estos
vínculos pueden darse de diversas maneras; dependerá de la función
orgánica de cada comunidad.
Pertenecer a una comunidad se define por el hecho de
interactuar con objetivos evolutivos comunes. Estos objetivos se
miden en el contexto de la evolución espiritual, si bien a los fines
prácticos es más simple imaginarlos en el contexto fáctico material.

6ª PARTE - LA EVOLUCIÓN EN COMUNIDAD 221
La comunidad se liga por intenciones comunes. Ya hemos
definido qué es una intención, cuál es su relación con la energía y
con las fuerzas universales. Poner en funcionamiento intenciones
comunes es un modo de propiciar un cambio. La manera de hacerlo
es sumar energía a través de ejercicios coordinados. Estos
ejercicios deben propender a la clarificación de la conciencia. Los medios
para ello son, además de la meditación, la visualización y el
juego, la expresión de las ideas; éstas no deben ser juzgadas ni
valoradas por la comunidad, sino integradas al quantum grupal o
comunitario. Con esta finalidad se puede llevar un registro escrito.
Estas ideas son parte de la conciencia del grupo. Y pueden
estar disponibles en su momento.
Como decíamos, la comunidad no necesariamente se reconoce
por un emplazamiento físico, pero sí puede ser integrador el
intercambio material, la contención grupal de las necesidades, sean
de uno o de varios individuos. Cada miembro de la comunidad
tiene qué aportar y es importante este intercambio de información
para la transformación que se aproxima. La valoración de la información
a intercambiar se debe hacer en el contexto de un cambio
de sistema y de la caída de todos los sistemas actuales. El reemplazo
de sistemas masificados por los de pequeñas comunidades.
Esta transformación implicará una nueva alimentación y, por
ende, nuevos métodos de elaboración; una nueva salud, una nueva
educación; nuevas fuentes de energía; nuevas formas de comunicación
y de organización social. El modelo para las soluciones
lo brindan la naturaleza y las culturas ancestrales. La inspiración
y la creatividad serán producto de la conexión con la fuente y
llegarán gradualmente, tanto para la organización como para la
materialización.
El intercambio principal es el de energía y debe basarse en la
comprensión de la ley de abundancia: cuanto más se da, más se
tiene y más se recibe. La planificación de una comunidad en términos
económicos o comerciales convierte a dicha comunidad en
una réplica a escala del sistema. Como dijimos, la comunidad
no depende de la cantidad de integrantes o de la asociación para
fines económicos, por más que sean cooperativos. La comunidad
trasciende lo lucrativo, limitante y viejo en cuanto a evolución. La
abundancia reemplaza la economía. En economía, la abundancia
es una consecuencia, mientras que, según nuestra perspectiva, la
abundancia es una consecuencia del fluir; el fluir es intercambio;
el intercambio es recíproco. La reciprocidad es cualitativa y no
cuantitativa. Cuando la cuantificación se integra como valor condicionante
de una comunidad, se pierde la esencia. El espíritu no
se cuantifica, el infinito no se cuantifica. El nexo de una comunidad
no puede ser esencialmente material, debe ser espiritual. El proyecto
que unifique a las personas se debe centrar no en ¿Qué voy a recibir?,
sino en ¿Qué podemos dar en común? Qué dar en común es la
pregunta o la respuesta al sentido de una comunidad. La comunidad
se forma si hay un sentido. El sentido se da naturalmente, por
afinidad, por sincronicidad; no se consensúa, menos aún se vota
o se decide por mayoría. El método de consenso sirve para definir
cuestiones formales; el sentido no se consensúa.

Sincronizarse
El consenso es un método para el acuerdo, es acordar en
términos racionales. La sincronía es la integración de energías, de
intenciones; es sinergia y se logra desde una conciencia colectiva.
Las formas sí se consensúan. La sinergia no se puede forzar. No es
necesario que en todos los temas u objetivos se logre esta sincronía.
En una comunidad puede haber subgrupos, grupos y roles
diferenciados. Pero se debe aceptar e incluir plenamente a cada
grupo y sus ideas. La cooperación reemplaza a la competencia. El
ecosistema no compite, se sincroniza. La ley del más fuerte es
para los sistemas sin conciencia, sin evolución espiritual. Se debe
llegar a esta verdad del espíritu como premisa base, para la prosperidad
de cualquier comunidad.
El conflicto del malestar de la cultura es la preponderancia
del ego por sobre la sincronía con el sistema. El medio, paradójicamente,
me pide que construya defensas para integrarme. Es
preciso entender que ninguna idea es propiedad del ego. La creatividad
pura es producto de la receptividad. La receptividad no es
un proceso principalmente racional. La conexión con el vacío es la
conexión con la conciencia superior, a la que todos tenemos acceso
por igual. El don es la capacidad diferencial que hace a cada
individuo único; todos tenemos ese don distintivo y eso nos iguala.
Aportar ese don es un principio de reciprocidad hacia el todo
de la ley de abundancia. Es una cualidad de toda comunidad propiciar
los medios para que cada miembro asegure el desarrollo de
su don y de sus potenciales y que ninguna manifestación tenga
preponderancia (poder) por sobre las otras. Los dones no tienen
que ver con la propiedad ni con la exclusividad y deben convivir
como todas las fuerzas creativas naturales. En términos prácticos,
el don se integra comunitariamente y aporta a la sociedad desde
el lugar del rol; cada individuo se integra desde uno o varios roles
a desempeñar. El rol sustituye al cargo o lugar de poder; está ligado
a la autoridad, y ésta, al saber y al conocimiento.
Es necesario, entonces, lograr la sincronicidad para que exista
una comunidad. En lo práctico, se deben explicitar las intenciones
de manera no racional. Ciertos métodos de asociación sincrónica
(o casual) de ideas permiten poner en evidencia si hay afinidad
de energía e información (de intenciones) entre los integrantes
de un grupo.

224 LA EVOLUCIÓN ES CREATIVIDAD
La sincronicidad explica los hechos que, sin relación aparente,
sí se relacionan estableciendo lo que habitualmente se llama
casualidades o coincidencias.
En realidad, la conexión existe, pero es más sutil. Podríamos
hablar de redes con millones o infinitos vínculos; son tantos que
es casi imposible establecer la relación de causa y efecto.

La transformación
Si es la percepción la que crea la ilusión, es también la percepción
la que puede transformarla. El rango perceptual de la
humanidad en su mayoría es limitado; en el final del último milenio,
sin embargo, se ha acentuado la percepción sutil y se ha ampliado
este rango, que ya no se limita al registro de lo material y
de las manifestaciones usuales de energía. El mundo de lo no visible,
hoy en día es percibido por más gente y aceptado por muchos
más. Esto es indicio de la transformación. Al creer en una
nueva dimensión podemos acceder a ella y, aunque siempre existió,
activarla, es decir, crearla para la humanidad. Como en la
potencialidad de una semilla están contenidos el árbol y los frutos
que de él crecerán, la nueva dimensión está en la semilla de la
humanidad y del planeta, aún latente, pero ya, al creérsela posible,
lista para ser activada. Dando paso a la nueva dimensión, una
red de ramas con frutos que darán vida a otros árboles, ingresamos
a la red infinita, fractal de fractales de la creación. Si lo creemos
será verdad. No es el fin de nada: es el siempre y para siempre.

Creatividad es abundancia:
nada puede faltarnos
Si descorremos el velo de la ilusión no hay nada que temer.
No existe el miedo a perder, porque nada puede perderse en la
totalidad: todo está contenido, el vacío es el complemento del
todo. Al no existir el miedo, no hay conflicto.
La ilusión es una construcción de valoraciones, de definiciones
de lo importante, de lo imprescindible; pero, cuando se descorre
el velo, descubrimos que nada de aquello que considerábamos
valioso es importante ni siquiera necesario: no es natural, es
artificial, es superfluo. Entendemos que hemos vivido creando lo
aparente y olvidándonos de lo real. Cuando lo aparente desaparece,
sólo queda la esencia, el núcleo; si no se desarrolla la esencia,
no hay energía, no hay actividad, no hay manifestación.
Lo ilusorio puede faltarnos, pero no lo esencial. ¿De qué preocuparnos,
entonces? Nos pueden faltar cosas en el mundo de lo
ilusorio, pero no en el real.

226 LA EVOLUCIÓN ES CREATIVIDAD
La manifestación de nuestro ser se nutre sólo de lo esencial.
Si un vegetariano se entera de que en el mercado ya no se vende
carne, no se preocupará en lo más mínimo, pues se nutre de vegetales.
Lo que no necesita la esencia es parte de lo ilusorio; lo que
necesita la esencia es parte de ella.
Si descorremos el velo de lo ilusorio, despejamos lo necesario
de lo superfluo. Lo superfluo no nos produce preocupación,
podemos prescindir de eso; ni siquiera tenemos que renunciar:
no lo necesitamos.
¿Cómo llegamos a ese abandono de lo superfluo? Lo rechazamos
cuando descubrimos que nos engañó, que nos hizo creer la ilusión
de un beneficio irreal, ficticio, que nos prometió una satisfacción
que nunca llegó o que se hizo cada vez más costosa y corta.
Paralelamente descubrimos que el tiempo dedicado a alcanzar ese
supuesto beneficio, ahora es tiempo y energía disponible. Esta
sensación de disponer del tiempo es la primera conexión con lo
disponible en el universo, con la idea de abundancia, pues todo
está a disposición de quien quiera tomarlo; a veces hay que tomarlo
simplemente; otras, hay que pedirlo; y muchas veces, saberlo
esperar sin esperar nada. Ese no esperar es estar y ser en el
presente, tomando de lo que hoy disponemos; esto muestra que
siempre hay abundancia y que no necesitamos más por el día de
hoy; tal vez sí necesitemos para mañana, pero no nos preocupa,
porque sabemos que, si esperamos sin esperar, llegará.
La miseria es el gran fantasma de la humanidad, porque quienes
la padecen la sufren y quienes la observan le temen. Es la
contraprueba de la existencia de la abundancia, es el indicio viviente
para sostener la ilusión, el miedo y el conflicto. Si cedo,
corro el riesgo de caer en la desprotección, en la indigencia; debo
entonces resistir, permanecer en el sistema y, como consecuencia,
lo hago más fuerte.
La pobreza es una percepción hecha realidad. Es tan real que
tiene entidad y fuerza propia. ¿Cómo ponerla en duda, si basta
con ver las fotos de la pobreza endémica? Las estadísticas sirven a
los no pobres para justificar sus creencias sobre la riqueza económica
e incitan a los menos pobres a temerle y resistirla.
Esta percepción produce miedo y el miedo acentúa el conflicto.
Entonces, se mantiene el sistema, se lo justifica y se entra
en conflicto, con las consecuencias que esto conlleva: perder la
libertad, libertad que el propio sistema postula como idealista e
irreal (paradójicamente, suele denominarla, de manera peyorativa,
ilusión). Se descalifica la libertad filosófica, intelectualmente
hablando; se afirma: El hombre no es libre, está preso de su destino; el
libre albedrío es una abstracción, una entelequia.
Como alguien dijo, el hombre es esclavo de sus palabras (de
sus pensamientos) o, mejor expresado, de sus percepciones y creencias:
es, en realidad, esclavo de su miedo a perder lo que cree
tener, lo ilusorio.
Por si esto fuera poco, se lo amenaza con el castigo divino
por sus “pecados” de avaricia, lujuria, etcétera. El castigo es el
infierno, y seguro que lo tendrá, ya que el precio de la libertad es
el que mide este castigo. No es Dios quien lo castiga, si no él
mismo o la sociedad.
El mecanismo para hacer tolerable este infierno terrenal es
negar el supuesto “pecado” (Dios no habla de pecado, pero sí lo
permite). El pecado existe en la creencia, es parte de las reglas del
juego perverso de la ilusión.
Ante el pecado, la ilusión permite dos opciones, con sus
matices: negarlo o combatirlo, las dos caras de una misma moneda,
una “inmoral” y otra “moral”. Esa moneda es la ilusión y sus
valores y creencias: una cara se reconoce por el poder y su ejercicio,
y la otra cara, por el enjuiciamiento y la condena; la primera
ejerce y la segunda condena, pero las dos creen en la ilusión, son
terrenales, son materiales, y en el mejor de los casos delegan su
castigo mayor en la justicia divina. Pero la justicia divina no existe
dentro de las leyes del universo o, por lo menos, dentro de las
leyes inmediatas de la naturaleza: la naturaleza no castiga; sí puede
reaccionar, en un mecanismo de causa y efecto, a una falta de
armonía del medio ambiente, pero no castiga en términos morales.
Dios se encarna en la naturaleza, se manifiesta, pero no castiga;
el castigo y el pecado son parte del sistema ilusorio.
Quien niega el pecado, además de perder la verdadera libertad,
pierde el amor, que es el motor de la alegría, el sentido de la
vida. La alegría es el resultado del agradecimiento, y este agradecimiento
a la vida es producto de la comprensión o percepción de
la pura posibilidad del universo, a lo que habitualmente se llama
abundancia.
La abundancia está en estado latente, es potencial, por lo
menos antes de su materialización o manifestación; existe en lo
posible, pero debe producirse un salto cuántico para transformar
la intención (idea) en energía/materia.
El mundo material es abundante, pero esta abundancia es
sólo parcial y limitada. La verdadera abundancia es ilimitada y es
pura posibilidad.
La ilusión controla la riqueza por temor a que se extinga y
sienta todas sus creencias en el miedo. La riqueza es material,
pero limitada, y se sostiene en el poder en la contención. Es polar,
porque necesita de la pobreza. Su ley es el poder, porque es comparativa:
se es rico en la medida en que haya pobres; se es poderoso
en la medida en que haya miedo.
El pobre es sometido y no tiene capacidad de elección, por
lo menos externa. El rico es parte de la misma ilusión basada en el
miedo; niega su pecado, negándose al amor; su temor no le permite
abrir su corazón; pierde la capacidad de la alegría, del agradecimiento
y de la abundancia.
La verdadera abundancia es pura posibilidad; en términos
prácticos, es creatividad pura y es arte. Somos creadores y somos
lo que creamos. La ilusión es un sistema de creencias, es decir,
creado. Es la sociedad y la cultura. Es producto de la razón o
mente racional. Su materia prima es la memoria: se fundamenta
en el pasado, en las creencias, en el dogma.
La ilusión es polar porque necesita enfrentarse. Crea la enfermedad
y los anticuerpos a la vez, para asegurarse de que nada
se desarrolle fuera del sistema. Los anticuerpos integran la ilusión
del cambio o transformación, la figura del transgresor; éste simula
inconscientemente que se opone, pero sólo sirve para darle poder
al sistema: cuanta más oposición (transgresión), más fuerza de
asistencia y resistencia necesita el sistema. En esta oposición se
justifica y legitima la fuerza del poder.
La naturaleza no se resiste, no se opone, así como Dios no
castiga, ya que ésta sería una forma de poder y de resistir. Por el
contrario, el supuesto pecado también es parte del libre albedrío.
El pecado o fruto prohibido es la paradoja que el universo creó
para ilimitar la libertad. Sólo el hombre puede probar este fruto,
es el único ser que puede elegir “autodestruirse”. Si esta posibilidad
no existiera, el hombre/mente la inventaría, para transgredir,
oponerse, resistir.
¿Cómo el hombre que se piensa a sí mismo puede entender
el universo, sino por opuestos? ¿Cómo entender el libre albedrío
y qué significa la evolución y la vida eterna, si no existiera la destrucción?
El árbol del fruto prohibido es, pues, la ilusión: quien
cree en la ilusión come de ese fruto, se siente “pecador”, pero con
la excitación de haber hallado la supuesta libertad. Tiene el poder
de elegir, es transgresor, pero no ve que se limita, no ve la totalidad,
no sabe que es quien impone su propia trampa: se priva de la
libertad de ser quien es (en esencia) sin oponerse, sin quedar alienado,
como respuesta a los demás.
Se priva del amor y, por ende, de la alegría, del agradecimiento,
como percepción de la abundancia, de la ilimitada capacidad
de disponer de todo y de crear todo.


LA EVOLUCIÓN ES CREATIVIDAD
El pensamiento Circular – Gerardo Pereiro
Editorial Kier – 2007 – Buenos Aires

gerardopereiro@gmail.com